La mayoría de las propuestas se envían como archivos adjuntos de correo electrónico o enlaces de almacenamiento en la nube (como Google Drive o Dropbox). Eso funciona, técnicamente. Pero:
📥 Los clientes pueden descargar y guardar el archivo para siempre
🔁 Pueden reenviarlo sin tu conocimiento
🕵️ No sabes si se ha visto o cuándo
💼 Y una vez que está desactualizada, no hay forma de recuperarla
Para proyectos de alto valor, esa falta de control no es solo inconveniente, es arriesgada.
Eres un consultor freelance presentando una propuesta a un nuevo cliente. En lugar de adjuntar un PDF, envías un enlace limpio que se abre directamente en el navegador. Sin inicios de sesión, sin fricciones. Solo la propuesta.
Y entre bastidores:
La has configurado para que caduque después de 2 visualizaciones
Recibirás una notificación cuando sea abierta
Has desactivado la descarga, por lo que no pueden simplemente guardarla o reenviarla
Puedes revocar o actualizar el archivo con un clic si cambian los términos